
Fotos: Roberto Suárez
Iniciando un nuevo año es casi inevitable repensar el que termina, mirarnos hacia adentro, retomar las metas trazadas y encaminar nuestras mentes hacia lo que quedó por hacer, lo bueno y lo malo que nos pasó y los retos más cercanos a cumplir para el próximo, tanto en los ámbitos personales, familiares y sociales.
Por eso no me resulta extraño que muchos amigos en todo el mundo - de esos que casi a diario desandamos las redes para dialogar, debatir, aclarar dudas y convertir nuestros encuentros virtuales en momentos para confraternizar, discutir, opinar, colaborar y crear – me pregunten por estos días repetidamente: Cómo se anda por Cuba? ¿Realmente Cuba cambia?
No
son ajenas estas interrogantes si tenemos en cuenta que cada día se cierne
sobre esta isla todo tipo de tergiversaciones, manipulaciones, campañas de
descrédito y exageraciones que dan al traste con una realidad que más allá de
imperfecciones, construimos todos los días teniendo como base la máxima de alcanzar
la mayor justicia posible.
Acercándonos
entonces al año que concluye, bien vale la pena resaltar algunos de esas cosas
que han ido revolucionando nuestra sociedad y cambiando, como nos encomendara
Fidel, todo lo que debe ser cambiado.
Que
conste que no soy economista, ni socióloga, ni especialista en temas
demográficos o de gran impacto social. Tampoco pretendo pormenorizar cada una
de las cosas que necesariamente han ido retomando su lugar o cambiando por
necesidades coyunturales, producto de una
nueva de época, de un contexto diferente. Solo quiero referirme a algunas de
las modificaciones que han tenido un impacto significativo en nuestra
cotidianidad y lo seguirán teniendo en la medida en que su aplicación se
generalice, se profundice y logre el alcance esperado.
Una
economía y una sociedad diferentes…
Los
acuerdos derivados a inicios de año de La Conferencia del Partido y la
aprobación de los Lineamientos de la Política Económica y Social de la Revolución,
que en ocasiones parecían tan generales y hasta ajenos a una realidad concreta,
con el tiempo fueron acercándose cada vez más a las demandas, necesidades y
solicitudes de la población. Y en cada momento, la dirección del país y la
comisión de implementación de los mismos, informaban, explicaban, reiteraban la
necesidad de dar pasos firmes, seguros, sin prisa pero sin pausa.

La
ampliación y análisis del sistema de contratos en el sector empresarial, la
venta liberada de materiales para la construcción y la de productos agrícolas
de forma directa al sector del turismo y el necesario reordenamiento laboral
que abarcó todos los sectores y frentes del país, impulsaron también la
revisión y aplicación de nuevos sistemas de trabajo, políticas de cuadros,
estructuras establecidas que no correspondían con las nuevas necesidades y la
evolución de la sociedad en su conjunto.
Se
profundizó también en el necesario
proceso de institucionalización a todos los niveles, se expandieron las nuevas
formas de gestión de la propiedad y se ofrecieron para que casi medio millón de
cubanos se abrieran paso en el sector no estatal. La nueva Ley de Seguridad
Social reconoció también a los trabajadores por cuenta propia, a la vez que se
otorgaban subsidios a personas, y no solo a productos.

La
salud pública reorganizó su sistema de atención primaria por territorios, y no solo
desde el punto de vista institucional, sino también el personal disponible,
los servicios, la tecnología y el uso de
recursos que en ocasiones se derrochaban teniendo pretexto la gratuidad de este
servicio a la población, pero no lo que realmente cuesta al Estado y al
gobierno cubanos.
También
los órganos de dirección y de gobierno a todos los niveles se han beneficiado
con la llegada de nuevos cuadros y directivos, que han tenido bajo su
responsabilidad medidas experimentales, ensayos y profundización en la gestión
que a cada uno corresponde. Se han fusionado ministerios, entidades, organismos
de la administración central del Estado y otras han desaparecido, rediseñando
sus funciones y estilos de trabajo.
Ha
sido necesario también el concurso de especialistas, profesores, investigadores
y directivos de las escuelas de preparación de cada territorio que a corto
plazo y con gran seriedad han organizado cursos de administración, gestión
empresarial, dirección y economía que han permitido el entendimiento y
comprensión de muchas de las transformaciones iniciadas.
El
paso del huracán Sandy por la región oriental del país y sus consecuencias
económico sociales hicieron del 2012 un año de retos inesperados, en los que
nuevamente la mano de la solidaridad y la confianza en la Revolución
permitieron recuperar rápidamente gran parte de lo perdido. Se tomaron medidas de carácter excepcional
relacionadas con el otorgamiento de subsidios a los damnificados para la compra
de materiales de construcción y se prestó especial atención a la entrega de las
donaciones y ayuda humanitaria llegada desde de varios países del mundo.
Se
realizó también en este año el Censo de Población y Vivienda que determinó entre otras cosas, el número real de
habitantes del país, las condiciones habitacionales, el nivel educacional de la
población, las migraciones internas y el envejecimiento poblacional del que
tanto se habla, datos indispensables para la reorganización y planificación a
corto, mediano y largo plazo.
Tras
el camino trazado…los nuevos rumbos a seguir
Muestra
de la profundización y respaldo a las propias medidas que se han ido tomando, y
la flexibilización que necesariamente deberán tener con el tiempo, es el
Decreto Ley 300 que entró en vigor el pasado 9 de diciembre, ampliando el
proceso de entrega de tierras en usufructo hasta 5 caballerías a aquellas
personas vinculadas a granjas estatales, UBPC y CPA.
En
esta ocasión se tiene en cuenta las condiciones de vida de los usufructuarios,
su permanencia y asentamiento con las familias en esos terrenos, aumentando su
sentido de permanencia hacia la misma, el
incremento sostenido de la producción agrícola y la disminución de las importaciones
de algunos productos básicos provenientes del campo.
Para
el 2013 entrará en vigor la ley No. 113 del sistema tributario, cuya novedad
principal es su Reglamento, pues detalla los procedimientos y normas que
permiten la aplicación de la misma. Nadie estará exento de su pago, pero la
cuantía del mismo dependerá de los ingresos y el patrimonio que se posea.
Explicar su importancia, formas de aplicación y redistribución será sin dudas
un elemento definitorio para entender este paso.
Asimismo,
un grupo de entidades iniciarán con carácter experimental la constitución gradual de cooperativas en
sectores no agropecuarios y se profundizará en la autonomía y facultades en la
gestión económica y financiera de las empresas, así como en la construcción del
modelo de funcionamiento de la empresa estatal socialista.
Según
se ha informado, se trabaja ya en la aprobación de la propuesta para
flexibilizar los objetos sociales de las entidades estatales, para que puedan desplegar al máximo las potencialidades
que poseen y se realizan estudios para el desarrollo de las cadenas productivas
con el objetivo de incrementar la productividad de las empresas.

Se
actualizará la política que rige la entrega de subsidios a personas naturales
para la construcción de viviendas, que incluirá ahora los gastos destinados al
transporte de materiales y el pago del derecho perpetuo de superficie. Los
arrendatarios y las personas que viven en cuartos o habitaciones conocidas como
ciudadelas podrán entonces acceder a estos subsidios.
El
2013 marcará también la pauta para la aplicación de las nuevas medidas
migratorias anunciadas en el último trimestre de este año, de gran impacto
dentro y fuera del país, sobre todo por el papel relevante que tiene para la
unión y el acercamiento de muchas familias cubanas que durante años se han
visto afectadas por múltiples causas relacionadas a la emigración.
Cuba
cambia. Pero, ¿cambiamos todos?
Sin
dudas, Cuba ha cambiado, cambia. Pero no todos cambiamos al mismo ritmo ni
tratamos de integrarnos, de entender, de explicar los cambios, de
representarnos en ellos y hacerlos parte de nosotros mismos, de nuestro
esfuerzo diario por ser mejores y construir una sociedad más eficiente, que
responda realmente a los nuevos tiempos y a nuestras necesidades básicas.
Seguimos
siendo cada vez un país más culto, solidario, justo. Y en medio de
contratiempos, vicisitudes, imperfecciones, frenos a nuestro desarrollo como el
bloqueo económico impuesto por más de 50 años y las sumas que se destinan desde
el Norte para desvirtuar nuestra realidad – dentro y fuera de la isla - , están
también las consecuencias inevitables de la crisis económica global y del
cambio climático.
Ante
nosotros entonces el reto enorme de superarnos cada día y entender un proceso
único y necesario que también requiere de importantes cambios mentales. Preguntar,
leer, escuchar, explicar, exigir más por el orden y el control de lo que
tenemos y debemos crear.
En
el 2013 Cuba, mi país, esta isla rebelde y humana seguirá, invariablemente,
cambiando. Las aspiraciones del pueblo
cubano y su participación directa y libre en las decisiones que se tomen marcarán
nuevas oportunidades. Y más allá de lo económico y lo social, el rostro de la
justicia, de los derechos, definirá el camino de los cubanos en la construcción
de un futuro cada vez mejor.
Crees que Cuba está cambiando realmente? Con el respeto que usted se merece, no comparto su opinion
ResponderEliminarCuba está cambiando demasiado rapido! Es un país hermoso y con gente muy amable. Espero que los cambios siguan así sobre todo que los cubanos de la isla aprovechen. Premios a quien trabajan y punición a los vagos!
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