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viernes, 25 de abril de 2014

Ley de Inversión extranjera en Cuba: Preguntas, respuesta y algo más...


Algunas de las interrogantes que más se repiten en espacios televisivos, foro debates online, reportajes de prensa, así como en empresas, instituciones estatales y espacios públicos relacionados a la nueva Ley de Inversión Extranjera, están relacionadas con el funcionamiento de las agencias empleadoras, los salarios, las carteras de proyectos, las empresas mixtas que ya existen en el país, los sistemas de pago, la repercusión en la ciencia, la tecnología y la innovación, las facilidades tributarias, las acciones de control en las transferencias bancarias y la posibilidad de que los cubanos que residen fuera del país puedan invertir.

Los invitamos a acercarnos a algunas respuestas y reflexiones al respecto.

¿CARTERAS DE PROYECTOS VS EVALUACIÓN DIFERENCIADA?

La creación de las carteras de proyectos sigue siendo un tema medular en la aplicación y control de esta ley. Se ha insistido en que una de las cosas que el país tenía como debilidad era la existencia de una gama no atractiva y/o acorde a lo que realmente necesitaba el país.

En la nueva ley, estas carteras están relacionadas con lo que las empresas estatales y los inversionistas nacionales sean capaces de generar en cuanto a las políticas sectoriales ya definidas y otras priorizadas que serán el punto de partida para la negociación con las empresas extranjeras.

En este sentido, directivos del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera han resaltado la necesidad de tener proyectos claros, que representen una viabilidad económica, con indicadores de rentabilidad y a partir de aquí ahí se define el monto de la inversión, cuál es el origen del capital y el socio que se va a tener. La ley no distingue cuál es el monto de la inversión ni qué tiempo de vigencia debe tener un proyecto, ni en qué período habrá que recuperar la inversión, pues  eso lo genera el propio proyecto que se está desarrollando.

Sin embargo, la legislación deja claro cuáles son los sectores priorizados, es decir, aquellos que nos permitan lograr tasas de crecimiento, aumento del PIB y de acumulación que el país va a requerir para el desarrollo sostenible que nos estamos proponiendo. “Es una ley flexible, siempre que se proteja nuestra soberanía, la independencia, el patrimonio nacional y nuestro modelo económico”, apuntó Déborah Rivas, directora de Inversión Extranjera del MINCEX en el espacio televisivo Mesa Redonda.

Debe aclararse que no es el MINCEX  el que hace los negocios. Se estás actualizando en todo el país las carteras de proyectos sobre la base de este nuevo marco regulatorio, en el que están implicados todos los organismos centrales del Estado, empresas e instituciones; eso permitirá atraer y aprovechar ese capital extranjero en lo que realmente nos interesa.

La aplicación de esta legislación requerirá por tanto, una evaluación caso a caso en la que ya se está trabajando fuertemente, pues según las autoridades del MINCEX, todos los días se están  recibiendo un grupo importante de intereses de inversionistas y propuestas. Esto garantiza que no estemos vendiendo el país, sino protegiendo nuestros intereses en función del desarrollo y en el marco de nuestro sistema socialista.

En este sentido, se ha reiterado una y otra vez que los cubanos residentes en el exterior pueden invertir, siempre que se trate de proyectos relacionados a nuestras propuestas, y si ese empresario cumple con los requerimientos de ese proyecto respecto a su experiencia en el sector y su capacidad financiera, será evaluado como cualquier otro inversionista.

LAS ENTIDADES EMPLEADORAS Y LOS SALARIOS...

El tema de las entidades empleadoras y las regulaciones por las cuales se rigen continúa estando en el centro del debate sobre la ley. En Cuba existen este tipo de entidades desde 1982 y ya suman unas 39 que prestan servicios a más de 90 empresas radicadas aquí, lo cual no es privativo de nuestro país sino una experiencia aplicada a nivel internacional.

Funcionarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social han explicado que estas entidades garantizan la preservación de los derechos de trabajo y de seguridad social de los trabajadores y ese es el motivo fundamental por el cual se decidió mantenerla. Para ellos es necesario que cada una de ella cumpla la legislación laboral vigente en el país, aunque las empresas ya existentes, por su nivel de especialización y la experiencia acumulada, están en mejores condiciones de asimilar los cambios y las nuevas regulaciones relacionadas al nuevo Código del Trabajo y al sistema empresarial.

Otra responsabilidad vital que atañe a estas entidades, es la de acordar con las empresas el pago por el suministro de la fuerza de trabajo. También aquí están en mejores condiciones las ya existentes, por su especialización por ramas y sectores, pero se requiere una mayor preparación pues no se puede desvalorizar la fuerza de trabajo, el pago que se acuerde debe estar vinculado con lo que está aprobado en cada área pero no deben ser muy altos los salarios porque implicaría una falta de estímulo al inversionista.

Otra inquietud repetida está relacionada con el carácter no recaudatorio de estas entidades. En realidad estas cobran por el servicio que prestan como cualquier otra a partir de los gastos que tienen en su gestión, pero tienen que cumplir todo lo establecido en la legislación laboral general en materia de trabajo y seguridad social, incluyendo la contratación.

Se ha aclarado que puede ser contratado cualquier trabajador cubano o extranjero residente permanente en el país, siempre que demuestre su idoneidad, no importa si está jubilado o desempleado. Todo el que lo desee puede presentarse ante las agencias empleadoras con el currículum y demás documentación que se le solicite, pero si una empresa tiene plazas vacantes es prioridad que esos cargos sean ocupados por personas que estén laborando ya en ellas pues estos seguramente tendrán mejores condiciones y conocimientos de la empresa.

En este aspecto no hay nada nuevo pues las entidades tienen un procedimiento establecido, saben cómo actuar y una vez aprobada con las empresas el contrato de suministro de fuerza de trabajo, se liberan las convocatorias anunciando los cargos que se necesitan cubrir y los requisitos que se exigen. En todos los casos esta convocatoria deberá ser pública y aunque estas agencias empleadoras son aprobadas por el Ministerio del Trabajo están adscritas a los ministerios que llevan cada actividad.

En estos momentos se realiza en el país un proceso de revisión de las entidades empleadoras existentes teniendo en cuenta el proceso de reordenamiento en los organismos centrales del Estado y en el sistema empresarial, cuya organización deberá generar procesos más eficientes por el reto que tienen de suministrar fuerza de trabajo calificada e idónea.

En estas empresas con inversión extranjera, los trabajadores podrán mantener una activa vida sindical  porque en realidad son subordinados de las entidades empleadoras, no de las empresas que invierten. Funcionan entonces como una empresa estatal más, con todos sus derechos y sus deberes.

Respecto a los salarios, el principal objetivo es incrementar los ingresos de todos los trabajadores vinculados a las diferentes modalidades relacionadas con la inversión extranjera. Este salario se forma por varias vías, teniendo en cuenta la complejidad del cargo, las condiciones de trabajo, las formas de pago por rendimiento, tal como se está haciendo en las empresas estatales que ya aplican el principio socialista del pago por resultados.

En estos momentos hay un proceso de evaluación del coeficiente que se va a fijar en cada caso, esto deberá ser público en los próximos meses y se revisará anualmente, pero el principio básico es que mientras más eficientes sean las empresas, mayor será el beneficio salarial pues los puntos mínimos y máximos estarán vinculados con los resultados.  

Autoridades jurídicas del Banco Central de Cuba han señalado que esto es un proceso integral relacionado con todas las transformaciones que vive el país para fortalecer nuestra economía y al iniciarse el proceso de reunificación monetaria, las empresas inversoras tendrán que operar en el territorio nacional en pesos cubanos (CUP), por eso en esta moneda se le pagará a los empleados.

CONTROL DE CAPITAL Y FACILIDADES TRIBUTARIAS

Sobre el control del capital que entrará al país, otro tema de gran interés para la población, se ha explicado que la entrada se realiza mediante la transferencia de un banco extranjero a un banco cubano. Esto permite que disminuya el nivel de riesgo de capital ilícito al país, pues los bancos tienen un sistema de información mediante el cual logran un mayor conocimiento del cliente, de las actividades que realiza y de alguna manera se conoce la procedencia de su capital. Por eso en la ley se establece que la vía bancaria es la vía de ingreso de ese capital al país. Con estas medidas se disminuye el riesgo pero no lo evita. Cuando llega el dinero al Banco Central de Cuba mediante una certificación, este emite un mensaje, y a partir de una declaración del inversionista se refiere que los capitales son de lícita procedencia, exonerando al banco de cualquier responsabilidad frente a terceros.

La comisión que analiza cada caso deberá también evaluar, como parte de su documentación, los estados financieros y avales bancarios, a partir de los cuales pueda hacerse un análisis de la procedencia de los capitales y de los ingresos que tiene ese inversionista que le permiten invertir en nuestro país. Con esta información  se decide la aprobación de la inversión.

Esta es una práctica internacional a la que Cuba se ha sumado a los compromisos contraídos en el marco de las acciones financieras internacionales, donde los gobiernos y todas las instituciones financieros luchan contra acciones como el movimiento de capital ilícito o lavado de activos; es decir, contra los ingresos derivados de actividades delictivas que terminan lavándose en las instituciones financieras. Esto ya está establecido en ley desde el año pasado a partir de la promulgación del decreto ley 317 y el decreto 325.

Sobre las facilidades tributarias y sus beneficios reales al presupuesto del Estado, funcionarios del Ministerio de Finanzas y Precios, explicaron también en la televisión nacional que  desde la ley 113 del sistema tributario esta previsto aprobar regímenes de incentivo para el desarrollo de determinadas actividades. Por eso uno de los capítulos de la ley 118 recoge un grupo de bonificaciones y excepciones para los tributos de los inversores.

Aunque durante los primeros años que los inversores disfruten del régimen de incentivos prácticamente no se harán aportes al presupuesto del Estado en el caso del impuesto sobre utilidades, durante ese tiempo se va acercar al país un capital con el que comienza la inversión, una tecnología de avanzada que va a capitalizar también a una industria y se va a generar empleo. También se recaudarán valores a partir de la creación de bienes y la prestación de servicios, lo cual enriquece y favorece la economía.

Terminando ese periodo inicial comenzarán los aportes de forma más eficiente y directa al presupuesto. Esto es un reto que no es exclusivo para la inversión extranjera pues otros sectores priorizados que se requiere estimular como el agropecuario, las nuevas cooperativas y los trabajadores por cuenta propia, también han recibido estimulaciones fiscales, aunque por un período más corto.

EL PAÍS SIEMPRE GANARÁ

Por la necesidad de dirigir este capital estratégico hacia sectores priorizados administrados por el Estado a través de entidades, empresas o sociedades mercantiles creadas para dinamizar la economía, la inversión por parte de nacionales, algo preguntado una y otra vez, no tendría explicación a partir de los propios capitales que se requieren.

Eso no quiere decir que no haya una inversión nacional en Cuba en estos momentos, pues las propias cooperativas agropecuarias, en la que personas deciden integrarse en una actividad económica específica y también los trabajadores por cuenta propia, además de una actividad laboral, realizan una actividad económica en la que invierten para poder recibir beneficios.

Algo novedoso en la ley es la incorporación de un capítulo dedicado a las acciones de control, en el que se separan las funciones estatales y las empresariales, pero hay que dar un seguimiento estricto a cada proyecto aprobado, evaluar  sus factibilidades, el motivo por el cual se aprobó y el cumplimiento de todas las regulaciones vigentes. Esto incluye a todas las instituciones cubanas que por sus competencias tengan la facultad de hacer controles sobre estas inversiones, entre ellos la Contraloría General de la República.

Esta es una ley para más socialismo, pues lo que prima es el interés de defender la soberanía, la propiedad estatal como centro de nuestro modelo económico; solo así se garantizará que  todos los ingresos que lleguen al país por esta vía puedan ser luego distribuidos de forma equitativa en beneficio del pueblo.

Por su carácter estratégico en el marco de la actualización económica, el país siempre ganará, pero deberá ser una responsabilidad de todos conocer  sus regulaciones, defenderla y continuar respondiendo a las interrogantes que surjan por el camino. Seguiremos entonces sobre las pistas de las inquietudes y dudas en la medida en que se generen las primeras inversiones y se puedan apreciar ejemplos concretos.


miércoles, 23 de abril de 2014

Cuba y el VI Congreso del Partido: Un antes y un después


Tres años han trascurrido desde la celebración del VI Congreso del Partido, un encuentro que marcó un antes y un después por los cambios generados en el ámbito económico y social del país.

Las urgencias eran muchas: reconocer  y valorar el contexto que había atravesado el país durante los duros años del llamado Periodo Especial, la crisis económica mundial y los efectos del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, la necesidad de reorganizar todas las esferas de la vida económica y social de la nación y concretar acciones de acuerdo con los nuevos tiempos y perfeccionar los índices sociales que a pesar de viento y marea, la Revolución había logrado mantener.

En otras palabras, concentrar las discusiones fundamentales del Congreso y sus acuerdos en la necesaria actualización del modelo económico cubano, adoptando lineamientos que pudieran regir la política económica y social del Partido y la Revolución.

Se imponía entonces que el Congreso fuera un amplio proceso de discusión que implicara no solo a todos los militantes sino al pueblo en general,  para debatir el “Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social” presentado. 

EL CONGRESO, UN TREN EN MARCHA...

El último mes del año 2010 se iniciaba con la discusión del documento partidista. El propio presidente Raúl Castro lo había descrito como un tren en marcha que permitiría un genuino ejercicio democrático para lograr un consenso nacional sobre los cambios estratégicos que debían realizarse en el funcionamiento de la economía.

La discusión del proyecto de Lineamientos concluyó al cierre de febrero de 2011, luego de efectuarse más de 163 mil reuniones, con una participación de más de 8 millones de cubanos y quedar registrados más de 3 millones de intervenciones. Ninguna opinión, por más divergente que fuera, debía soslayarse, siempre que aportara al desarrollo sostenible del país y a la irreversibilidad del Socialismo.

De la discusión se derivó un documento original con 291 lineamientos, a los que se integraron algunos nuevos, para llevar un total de 311 al debate central del VI Congreso, al cual asistieron casi mil delegados y un centenar de invitados en representación de unos 800 mil militantes del PCC a lo largo de todo el país.

Se imponía entonces,  definir un nuevo modelo de gestión económica que liberara las fuerzas productivas fundamentales,  teniendo como base de la forma de producción, la empresa estatal socialista. De ahí que  aspectos globales de la economía, la agroindustria, el transporte y el comercio, la industria, la energía, la política para el turismo, la construcción, la vivienda y los recursos hidráulicos, entre otros, centraron la atención del VI cónclave.

La política social tuvo también un espacio relevante, sobre todo lo relacionado al empleo, los salarios, la seguridad social, la educación, el deporte, la cultura y los servicios de salud. 

Luego de la modificación de 86 de los lineamientos y la adición de otros dos, se aprobaron un total de 313, cuya implementación posterior significaría enfrentar las más duras tareas, transformaciones y cambios en todas las esferas de la vida económica y social desde el triunfo revolucionario país. 

LA NECESARIA ACTUALIZACIÓN ECONÓMICA Y SU IMPACTO

A partir de los lineamientos, la actualización del modelo económico, el despliegue de medidas imprescindibles que debían tomarse y el necesario proceso de aprendizaje y reflexión en el que todos debíamos tener participación, serían las premisas de estos primeros años posteriores al Congreso.

De esta forma comenzó un proceso de institucionalización de la sociedad y reordenamiento de los Organismos de la Administración Central del Estado e importantes entidades nacionales, para lograr un funcionamiento más racional de las mismas y la separación de las funciones estatales de las empresariales. El MINCEX, MINREX, MINAL, MINCIN, MICONS y el BCC, entre otros 20, integraron un primer grupo en una primera etapa.

Del Congreso se derivó además, el estudio y elaboración de un conjunto de políticas que a nivel de gobierno y Estado se concibieron de forma integral, así como el avance del experimento en la organización y funcionamiento de las administraciones del Poder Popular en las nuevas provincias Artemisa y Mayabeque. 

Los dos últimos años han sido decisivos por la cantidad de políticas, leyes y medidas adoptadas como parte de la implementación de los lineamientos aprobados en el VI Congreso partidista. Entre ellos resaltan las políticas relacionadas con el perfeccionamiento del sistema contravencional, la del agua, la que regirá el uso adecuado de máquinas y equipos, y la de producción de envases y embalajes, entre otras.

Se ampliaron las posibilidades para que la población accediera a créditos bancarios y a los beneficios de subsidios, estos últimos  empleados fundamentalmente en la compra de materiales para la reparación y ampliación de viviendas. Comenzó la indispensable reestructuración del comercio mayorista, la flexibilización de los objetos sociales de las empresas. 

Además, fue necesario una mayor apertura al sector no estatal, la creación de cooperativas no agropecuarias, el establecimiento de zonas con regulaciones especiales, el arredramiento de locales administrados por inmobiliarias estatales, la Zona Especial de Desarrollo del Mariel con todos sus programas y la aprobación de la Ley de Navegación Marítima, fluvial y lacustre. 

Se actualizó también la venta directa al sector del turismo de productos agropecuarios, se comenzó a aplicar el nuevo concepto del encargo estatal y se inicio el perfeccionamiento del sistema empresarial cubano

Se puso en vigor la nueva Ley 113 del Sistema Tributario aunque se determinó no aplicar aún impuesto sobre el salario hasta que no estuviesen creadas otras condiciones, relacionadas con los ingresos pércapita de los cubanos.

El reconocimiento de una economía de servicios por la que se adquiere la mayor cantidad de dinero anualmente y el esfuerzo realizado por incrementar la credibilidad internacional del país  a partir del cumplimiento de obligaciones financieras asumidas, ha sido otro paso decisivo. Se ha recuperado también el equilibrio financiero gracias a la reducción de las cadenas de impago al interior del país.

Otras medidas de gran impacto durante estos años de actualización, han sido las regulaciones para la venta de casas y vehículos, la aprobación del nuevo Código del trabajo, la actualización de la política migratoria, el inicio de un cronograma para la unificación monetaria y cambiaria, la creación de nuevos servicios para el uso de las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones,  la disminución de los precios y ampliación del acceso a la telefonía móvil y más recientemente, la nueva Ley para la inversión extranjera.

En todos los aspectos de la vida social se han sentido los cambios generados en el país, para lo cual  fue necesario el estudio y reorganización de otras áreas de impacto directo en la población, la posibilidad del pluriempleo y reconocer que la demanda principal sigue siendo el aumento de los salarios a partir del principio socialista “a cada cual según su trabajo, cada cual según su capacidad”.

Relacionado a esto, se aprobó una nueva política para la remuneración de los atletas, entrenadores y especialistas del deporte, así como un incremento salarial para los que laboran en el sector de la salud, medidas que se pondrán en vigor en los próximos meses.

El Censo de población y vivienda efectuado en el año 2012, ejercicio socio demográfico más importante que realiza el país, sirvió como instrumento para guiar las políticas y la toma de decisiones en algunos aspectos de nuestra sociedad, pues sus datos son relevantes – sobre todo en términos de natalidad, envejecimiento poblacional, etc. – y con ellos se trabaja de forma integrada  en el sistema de información del gobierno.

Otras medidas puntuales pero de gran interés social se han tomado en diferentes territorios, como el inicio de la venta liberada de gas licuado en La Habana y Santiago de Cuba, la reestructuración de centros de la enseñanza artística y profesional, el tratamiento financiero y tributario al sector de la cultura, el mejoramiento de la infraestructura de los centros de la Educación Superior, las mejoras en los hogares de ancianos, la revitalización del programa nacional de medicamentos de la medicina natural y tradicional, así como la reorganización de los servicios de salud a todos los niveles.

LOS PRIMEROS AÑOS DE UN LARGO CAMINO

La decisión de dedicar el VI Congreso del Partido a evaluar  la nueva política económica y social del país, más allá de los propios análisis de funcionamiento partidista que posteriormente centraron los debates de la Conferencia Nacional, determinó el rumbo de estos primeros años con los que apenas se inició un largo camino.

Abril de 2011 profundizó la convicción y la necesidad de transitar todos juntos, unidos, ese sendero que escogimos hace 50 años. Cómo hacerlo mejor, cómo transformarnos para ser más fuertes y tener una economía verdaderamente eficiente y sostenible, ha implicado posiciones encontradas, opiniones diversas, tropiezos, transformaciones, análisis y rectificaciones que siempre serán necesarias.

Las medidas aprobadas no deben verse como una sumatoria de acciones, pues solo el tiempo y el empeño de todos determinarán sus frutos. Tal como ha dicho el propio presidente Raúl Castro, se ha trabajado “sin prisa pero sin pausas” y así se deberá ser en lo adelante.

Otras medidas vitales para el desarrollo de la nación y el mejoramiento de la calidad de vida de los cubanos, se tomarán en lo adelante;  nuevas políticas y leyes las respaldarán, para lo cual será imprescindible volver una y otra vez a los lineamientos aprobados por el Partido.  El VI Congreso nos reiteró la necesidad de que cada cosa que hagamos sea estudiada minuciosamente y consultada con el pueblo, principal protagonista, benefactor y responsable de la obra que se construye.

Ante cada nuevo paso se requerirá también de cambios de mentalidades, creación de espacios para el debate y la confrontación de criterios, así como acciones de preparación y superación constantes para enfrentar los nuevos desafíos ideológicos. Pero este ya será tema para otro análisis.

martes, 16 de octubre de 2012

Una importante noticia: Cuba actualiza su política migratoria

Ley de Migración de Cuba 2012
Desde las primeras horas de esta madrugada la prensa cubana anunciaba al país y al mundo la actualización de su política migratoria, una de las reformas esperadas desde hace meses y que, la propia dirección del gobierno revolucionario ya había dicho que estaba próxima.
 Según el diario Granma, las modificaciones a la política vigente hasta hoy entrarán en vigor a partir del 14 de enero de 2014, fecha a partir de la cual  "solo se exigirá la presentación del pasaporte corriente actualizado y la visa del país de destino, en los casos que la misma se requiera. Serán acreedores de dicho pasaporte los ciudadanos cubanos que cumplan los requisitos establecidos en la Ley de Migración, la cual ha sido también actualizada de acuerdo con las medidas adoptadas y entrará en vigor a los noventa días de su publicación en la Gaceta Oficial de la República de Cuba.
Los titulares de pasaporte corriente, expedido con anterioridad a la vigencia de esta decisión, deberán solicitar su actualización sin gravamen alguno a las autoridades competentes del Ministerio del Interior. Asimismo, quienes cuenten con un permiso de salida vigente, podrán salir del país sin necesidad de un nuevo trámite.
También se ha dispuesto extender a 24 meses la permanencia en el exterior de los residentes en Cuba que viajen por asuntos particulares, contados a partir de la fecha de salida del país. Cuando excedan este término deben obtener, plasmada en el pasaporte, la constancia de la(s) prórroga(s) de estancia correspondiente, otorgada por un consulado cubano".
Aclara la nota que esta actualización tiene en cuenta el derecho del Estado revolucionario de defenderse de los planes injerencistas y subversivos del gobierno norteamericano y sus aliados, por lo cual se mantendrán medidas para preservar el capital humano creado por la Revolución, frente al robo de talentos que aplican los poderosos.
Se informó también que paulatinamente se adoptarán otras medidas relacionadas con el tema migratorio, que ayudarán a consolidar los prolongados esfuerzos de la Revolución en aras de normalizar plenamente las relaciones de Cuba con su emigración.
Sobre este tema, se publica hoy en la Gaceta Oficial de la República el Decreto Ley del Consejo de Estado que modifica la vigente Ley de Migración y otras normas complementarias. Se podrá encontrar información adicional a la población sobre los procedimientos para el cumplimiento de lo establecido y otras precisiones puntuales sobre la política migratoria del país en las oficinas y el correo de voz de la Dirección de Inmigración y Extranjería por el teléfono: 206 32 18, Portal del Ciudadano Cubano: www.ciudadano.cu y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba: www.cubaminrex.cu.

(Con información del diario Granma)