miércoles, 7 de noviembre de 2012

En Estados Unidos: ¿cómo se elige un presidente?

Aunque el mundo entero estuvo expectante en las últimas 24 horas a los resultados electorales en Estados Unidos, la mayoría de los que habitamos este planeta desconocemos cómo funciona el sistema electoral norteamericano. Incluso, los propios electores de ese país no saben siquiera por qué y qué camino toma su acto de votación. 
Pues mire, el Sistema Electoral de Estados Unidos es indirecto, las elecciones presidenciales se realizan a través de Colegios Electorales. Esto quiere decir, que al igual que Cuba y otros países del orbe, no se elige al presidente de forma directa. Así lo explicó la cadena Multinacional TeleSur: 

martes, 6 de noviembre de 2012

Puerto Rico: Un nuevo camino se elige, y...

El mundo entero observa hoy, expectante, la jornada electoral en Estados Unidos. Medios de prensa informan que transcurre con tranquilidad más allá de los vaticinios negativos posterior al paso del huracán Sandy por ese país y los desastres causados desde el punto de vista material y humano.
Muchas son las especulaciones y pronósticos que se han hecho en los últimos días sobre los posibles resultados, pues la balanza se ha movido hacia uno y otro lado de forma casi constante. Las últimas encuestas mundiales daban a los principales contrincantes casi empatados, aunque con ciertas inclinación para el actual mandatario Barack Obama.
Pero más allá de las fronteras norteamericanas - como parte del mismo proceso- los puertorriqueños viven hoy un día histórico, ante la posibilidad de elegir sus gobernadores y otras autoridades locales,  pero más que eso, pronunciarse en un plebiscito no vinculante para decidir sobre el estatus de la isla que quieren para sí. Al menos eso se dice.
http://historiamundo.com/wp-content/uploads/2012/07/independencia-puerto-rico.jpgAnalistas políticos y especialistas opinan que ante la crisis económica que vive esa nación hermana, con estas elecciones se pregunta a los puertorriqueños si prefieren seguir siendo un estado vinculante - más bien una colonia norteamericana-, si desean formar parte de la Unión como un Estado más; es decir, anexarse al gran imperio, o si se deciden por la independencia absoluta.
Lo cierto es que para muchos este es solo rejuego electoral más en el que no importará lo que decidan los puertorriqueños en las urnas, si no lo que salga a la luz pública, muchas veces mediatizada por intereses mayores que mueven el sistema desde arriba.
Históricamente, Puerto Rico ha sido un país batallador, sus hijos le profesan un gran amor y en todas las esferas de la sociedad se han sufrido los avatares de ser la única colonia imperial en el continente americano que aún llega hasta nuestros días. Académicos, artistas e intelectuales, luchadores por la independencia y el antimperialismo han ofrendado gran parte de sus vidas para desafiar su estatus y cambiar, al menos en términos de soberanía, el estado imperante.
Inmersos hoy en deudas millonarias internacionales, con una corrupción y delincuencia que también mella la tranquilidad ciudadana y espiritual de ese pueblo batallador, sus hijos gritan al mundo sus deseos de ser libres, más allá de los que se benefician de forma personal y durante años se han enriquecido a costa de la dignidad y el trabajo de otros.
Pero lo más complejo será entonces, al final del día,  que la verdadera voz del pueblo se escuche y se eleve el poder de la palabra, de la decisión común por el futuro de quienes merecen  un nuevo camino, propio y firme para transitar y construir sus destinos sin injerencias e imposiciones ajenas.

El medio ambiente: otra víctima de la guerra y los conflictos

  
Si de guerra y de conflictos armados se trata, casi siempre se escucha hablar de muertes, más en los tiempos que corren, en que - lamentablemente- diariamente pierden la vida cientos de personas víctimas de estos sucesos en varias regiones del mundo. 
Los motivos son muchos y se conocen o se inventan, lo mismo da, el caso es que las armas y los ejércitos se apoderan de países, de ciudades, de campos y montañas, de poblaciones enteras sin importar las consecuencias, pues las justificaciones para estas acciones guerreristas sobran y se escuchan sin tapujo alguno en las palabras de quienes las promueven, las conducen, las organizan, financian o estimulan desde las élites de poder mundial. 
Al final, el saldo es el más negativo posible. Pérdidas de vidas humanas, tanto de participantes en los conflictos como de la población civil, recursos económicos desviados para causar más destrucción, pero también pérdida de los más variados recursos naturales, algunos vitales para el hombre de hoy y para el futuro, con las consecuentes afectaciones al medio ambiente, ese en el que pocas veces pensamos. 
Quizás por ello, en 2001 la Asamblea General de Naciones Unidas acordó proclamar el 6 de noviembre como el Día Internacional para la Prevención de la Explotación del Medio Ambiente en la Guerra y los Conflictos Armados
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) solo en los últimos 60 años al menos el 40% de los conflictos internos han tenido alguna relación con la explotación de los recursos naturales, tanto por ser considerados de «mucho valor», como madera, diamantes, oro, minerales o petróleo, como por ser escasos, por ejemplo, la tierra fértil y el agua. Debido a ello, son incontables los pozos de agua que han sido contaminados, los cultivos quemados, los bosques talados, los suelos envenenados y los animales sacrificados para obtener una ventaja militar.
Analistas y políticos estiman  que cuando se trata de conflictos relativos a los recursos naturales se duplica el riesgo de recaer en el conflicto. Las Naciones Unidas considera que garantizar que la actuación sobre el medio ambiente sea parte de la prevención de conflictos, del mantenimiento de la paz y de las estrategias de consolidación de la paz, es de suma importancia, "pues no puede haber paz duradera si los recursos naturales que sostienen los medios de subsistencia y los ecosistemas son destruidos".
A propósito de este tema, el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon emitió en esta jornada un mensaje en el que recuerda que desde 1990, al menos 18 conflictos violentos se han desarrollado a partir de la explotación de recursos naturales como la madera, los minerales, el petróleo y el gas. Afirmó también que entre las causas fundamentales se encuentra la marginación de poblaciones locales y la avaricia.
En el caso de conocidos conflictos como el de Afganistán, Ban Ki-Moon expresó la preocupación de la ONU respecto a los depósitos minerales recién descubiertos en esta región—cuyo valor se estima en 1 billón de dólares— pues se puede perpetuar el conflicto civil. 
Las ricas reservas de estaño, tantalio, tungsteno y oro en regiones como la República Democrática del Congo, por ejemplo, podrían utilizarse para mejorar el nivel de vida de millones de personas y sin embargo, se emplean para  financiar grupos armados y prolongar la violencia, mientras que en toda África, está diezmando la población de elefantes a causa del comercio  ilícito de marfil, que a su vez está financiando a rebeldes, redes de delincuencia y otras fuerzas desestabilizadoras, refiere el citado mensaje.
En tales circunstancias, y a la vista del aumento y la prolongación de acciones de guerra y conflictos armados que ya no parecen tener fin, es dificil creer que puedan cesar las pretensiones de riqueza y ambición de quienes ponen los intereses económicos y políticos por encima del bienestar natural y humano. El interés de Naciones Unidas puede ser muy noble pero de ahí a la realidad que hoy vive el mundo y lo que se avizora  a corto, mediano y largo plazo, va un largo trecho.
No está entre las prioridades de quienes manejan el dinero y los conflictos a su antojo, pensar en el medio ambiente, si al final no piensan ni quieren pensar - no les conviene- en el ser humano, en la importancia de evitar estos conflictos, de llegar a acuerdos que no generen más muertes y pérdida de recursos de todo tiepo, sin hablar de aquellos en los que hasta la propia identidad e idiosincracia ha sido polvorizada por bombas.
Pero no pretendo ser pesimista, al final creer en el mejoramiento humano es parte de la savia martiana que todo cubano llevamos dentro. Y el llamado final es entonces, según el propio Ban Ki-Moon a que hagamos  más por prevenir los conflictos por los recursos naturales y maximizar los beneficios derivados de estos recursos para mantener y consolidar la paz. Debe impedirse que la maldición de los recursos siga socavando la seguridad de Estados frágiles y asolados por los conflictos y los fundamentos del desarrollo sostenible.


jueves, 1 de noviembre de 2012

Mañana de frío en la capital cubana (+ Fotos)

A pesar de las bajas temperaturas mañaneras con que se inició este mes de noviembre, en la capital cubana algunos disfrutan del sol, otros desempolvan los abrigos, se aprovecha la frescura para caminar, ir tranquilamente al trabajo, exhibir ropas elegantes y hay quien simula o prefiere no sentir frío.
De todo un poco. Así somos los cubanos, acostumbrados a un verano fuerte casi todo el año, se espera esta etapa invernal - con sus características tropicales- con satisfacción, como una forma de refrescar, romper algunas rutinas, disfrutar más en pareja, acercarse a algunas modas foráneas y hasta exagerar en las vestimentas a usar.
Algunos, por el contrario, lo reciben de forma más pesimista. Consideran que con la llegada del invierno hay más malestares de salud, sobre todo los que sufren algún problema respiratorio o enfermedad de los huesos, o las personas de la tercera edad que ya tienen un paso más lento, más débil. A los más peques de casa, para ir a la escuela o a los jardines infantiles, hay que sacarlos  mucho más abrigarlos y sin embargo, parecen ser ellos los que menos sienten el frío, pues demuestran en sus travesuras y juegos una enorme e imparable energía.

 
En las calles pueden encontrarse personas totalmente desprotegidas y otras demasiado arropadas - quizás por eso que dicen que siempre vamos de extremo a extremo - y sin importar las verdaderas temperaturas que existan, prefieren continuar rigiéndose por estereotipos, modas y gustos personales muy variados.
Lo cierto es que se inicia Noviembre y los especialistas han comentado que durante estos primeros días ya se registran madrugadas muy frías, que han roto récords para esta etapa del año, teniendo en cuenta que en 2011 por ejemplo, casi no se apreció frío alguno en territorio cubano.
Pero el clima va cambiando y la realidad solo la puede decir la propia naturaleza. Por ahora, prefiero abrigarme en las mañanas y la noche y disfrutar el sol del mediodía, mientras transitamos por otro día común de la vida citadina.